Juguetes que por fin se mueven

Varios niños observan el mecanismo de energía solar. :: PALOMA UCHA
El Campeonato de Robótica permite a los niños conocer los trucos para construir un robot
Para doce niños ayer fue uno de esos días en los que se cumplen alguno de sus mayores deseos. Pudieron, gracias al taller de juguetrónica del Campeonato de Robótica, aprender los trucos que harán que sus juguetes cobren vida. Aunque sea solo electrónica.
«Yo tengo un helicóptero y un teleférico y antes los movía con las manos, ahora lo haré con cables», afirmaba contento Diego Díaz, de 6 años. Él compartió con otros pequeños ingenieros una mañana en la que aprendieron a montar desde cero un sistema de energía para hacer mover una lancha, un coche y molino con energía solar. Antes había podido jugar con un brazo robótico «un poco difícil de manejar», según Alba García, que les sirvió para coger de una caja el regalo que todos se llevaron a casa.
Para muchos de estos niños conseguir que sus juguetes se movieran solo era el siguiente paso. Casi todos eran ya antes avezados constructores de Lego, como Ezan: «Son como los de casa pero estos por fin se mueven solos».
